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20Minutos.esMarta
Conde 15.09.2006
Alberto Linero Marchena y Alberto
Sánchez Fernández, militares del Ejercito del Aire
destinados en la Base Aérea de Morón de la Frontera,
se casaron el viernes en el Ayuntamiento de Sevilla vestidos con el
traje de gala del Ejército del Aire. Se trata de la primera
boda entre militares homosexuales españoles.
El viernes por la tarde los alrededores
del Ayuntamiento de Sevilla se encontraban abarrotados. Cientos de
curiosos se agolpaban esperando a los novios, que salieron bajo una
gran lluvia de confeti, ya como matrimonio, del Consistorio
sevillano.
El primero en llegar fue Alberto Linero
Marchena, de 27 años, en una limusina blanca, vestido con el
uniforme de gala del Ejército del Aire y acompañado
por su prima, que era la madrina.
Linero, visiblemente nervioso,
explicó a los periodistas que no ha recibido amenazas de sus
compañeros del Ejército y que "nadie les había
dado problemas".
Alberto Sánchez Fernández,
madrileño de 24 años, entró poco
después del brazo de su madre.
La ceremonia fue oficiada por el alcalde
de la ciudad, Alfredo Sánchez Monteseirín.
El evento había levantado una gran
expectación y un montón de medios de
comunicación esperaban a los novios para hacerse con la
ansiada foto de la pareja.
Los familiares, en declaraciones a 20
Minutos, afirmaron antes de la ceremonia encontrarse muy contentos
ya que "llevan mucho tiempo juntos y casarse es lo que más
desean".
El hermano de uno de los soldados, Sergio
Sánchez, declaraba que "es una pareja muy unida que no
pueden vivir el uno sin el otro".
De uniforme y con insignias del
Ejército
Los dos llegaron, según se
había anunciado, con el uniforme de gala del
Ejército, azul marino, con cola y con las insignias
correspondientes. Tras la ceremonia, ambos se cambiaron de traje y
se vistieron de gris claro y oscuro.
A su llegada, Linero se mostraba
sorprendido por la gran repercusión de su enlace. Sin
embargo, su pareja declaró que no le parecía raro el
barullo que se había montado.
Como primer regalo de bodas, a la entrada,
un coro les cantó una sevillana. Dentro del Ayuntamiento les
cantarían poco después una Salve rociera y fuera,
para concluir con alegría la ceremonia, una rumba.
El estribillo de la sevillana que oyeron
ambos soldados decía así:
"Cuanto te quiero, este amor no tiene
cura,
yo por tus besos me pierdo en este mar de
locura".
Silvio Rodríguez de regalo
El alcalde sevillano Alfredo
Sánchez les obsequió con una canción de Silvio
Rodríguez titulada "Érase que se era una vez".
Durante la ceremonia, Sánchez les
dedicó unas combativas palabras: "Es sólo vuestra
boda, pero vosotros simbolizáis a muchas mujeres y hombres
que murieron víctimas de la homofobia".
El alcalde, además, animó a
los contrayentes a que crearan una familia comprometida con la
sociedad "con igualdad y ante la diversidad".
Poco después de darse el sí,
y entre los aplausos de los invitados, los dos militares se dieron
un beso y derramaron alguna que otra lágrima.
"Una ceremonia sobria y correcta"
Los novios salieron del consistorio bajo
una enorme lluvia de confeti.
Se mostraron muy emocionados y declararon
que "la boda ha sido muy bonita, seria, sobria y correcta. Todo nos
ha parecido estupendo y estamos muy contentos, como cualquier
pareja. Hemos puesto nuestro granito de arena y esperamos que la
sociedad sea consciente de ello".
A la celebración en una finca en
Villanueva del Ariscal se esperaba que asistieran el secretario de
Movimientos Sociales y Relaciones con las ONG del PSOE, Pedro
Zerolo, que en los últimos meses ha asesorado a la pareja;
Jesús Vázquez y Boris Izaguirre, con sus respectivas
parejas.
Los recién casados se conocieron
hace cuatro años en el cuartel de Cuatro Vientos de Madrid y
se fueron a vivir juntos a un apartamento del madrileño
barrio de Usera.
Actualmente tienen previsto irse de luna
de miel por Europa, ya que disponen de un mes de permiso.
En un futuro ambos sueñan con poner
una tienda de ropa, aunque quieren seguir siendo militares. |