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20Minutos.esAGENCIAS. 29.07.2006
Celia Villalobos y Manuel Lamela, entre
otros miembros del PP, acudieron al feliz evento. Gallardón
recibe duras críticas por parte de la Iglesia y otros
colegas de partido que le tachan de "incoherente". El PSOE
considera cínica esta actitud si no pide al PP que retire el
recurso contra las bodas gays.
Tras unir en matrimonio a Javier
Gómez, militante del PP y activista de la causa gay y a
Manuel Ródenas, abogado y responsable del programa de
asesoramiento de Gays, Lesbianas y Transexuales de la Comunidad de
Madrid, el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, se ha
limitado a decir que el matrimonio ha transcurrido "como tienen que
ir las bodas".
Desde el PSOE han visto "oportunismo y
cinismo" en esta decisión del alcalde de Madrid.
En concreto, el concejal socialista de
Asuntos Sociales de Madrid Pedro Zerolo opina que, si éste
no pide a su partido la retirada del recurso de
inconstitucionalidad contra la Ley de Igualdad, que permite el
matrimonio entre personas del mismo sexo, sería un ejercicio
de "oportunismo, cinismo e hipocresía política".
Para él, "llama la atención"
el hecho de que el alcalde "apueste por una ley en la que no cree",
por lo que le acusa de buscar "una foto con gays y lesbianas" y de
no ser "valiente".
También criticó la "doble
moral" de los dirigentes del Paritdo Popular, y aseguró que
si fuera militante de este partido estaría "escandalizado"
ya que, mientras "hace unos meses sus electores llamaban a las
bases del PP a salir a la calle en contra de la ley del matrimonio
homosexual, hoy la usan".
Presencia del PP en la boda
Así, la ex ministra de Sanidad y
diputada del PP Celia Villalobos, presente en la ceremonia,
destacó que la boda fue "muy especial y muy bonita", tras lo
que señaló que le ha recordado a su "época de
matrimonios" como alcaldesa de Málaga.
Mientras, el consejero de Sanidad y
Consumo, Manuel Lamela, felicitó a la pareja por su
matrimonio y afirmó que la ceremonia ha sido
"entrañable para los novios".
Pero no todo ha sido alegría, sobre
todo entre los colegas de partido de Javier Gómez, uno de
los novios, aunque las críticas más duras han ido a
parar al alcalde de Madrid.
El secretario de Comunicación del
PP, Gabriel Elorriaga, pidió a Gallardón, que sea
"consecuente" con las "decisiones adoptadas por el partido en los
últimos tiempos" y recordó que los populares
defienden la regulación de las "uniones estables entre
personas del mismo sexo" de forma "distinta" a los matrimonios, ya
que la Constitución "no permite hablar" de tales
uniones.
Acto seguido, y tras ser preguntado por si
dicha afirmación suponía tildar de "incoherente" a
Gallardón, el secretario de comunicación de los
populares sentenció: "Sin duda".
Las voces discordantes
Al mismo tiempo, el diputado del PP y
secretario general del Grupo Popular en el Congreso de los
Diputados, Jorge Fernández Díaz, acusó este
viernes de "desleal" al alcalde de Madrid.
A su juicio, este "desafío" del
primer edil madrileño "debe tener consecuencias
políticas".
Fernández Díaz
recordó que el PP votó en el Parlamento en contra de
la ley que permite el matrimonio entre personas del mismo sexo y
también ha presentado un recurso de inconstitucionalidad,
por lo que el alcalde "tiene la obligación de ser leal con
su partido, sea o no católico".
"El señor Ruiz-Gallardón,
que es un dirigente destacado del Partido Popular, tiene que ser
leal al partido, con independencia de que sea católico,
mahometano o mormón. Ese es su problema, pero tiene la
obligación de ser leal con su partido y acatar sus
decisiones", enfatizó.
Lo que tiene que decir la Iglesia
Tras subrayar que una parte "muy
importante" de los votantes del PP se definen como
católicos, "como se ha puesto de manifiesto en la reciente
visita de Benedicto XVI a España", el diputado
señaló que un dirigente político debe procurar
"atender las sensibilidades, sentimientos y convicciones
mayoritarias de sus votantes".
El evento también le han granjeado
a Gallardón duras críticas por parte de la Iglesia
Católica (que ayer le recordó que los
políticos católicos deben obedecer a los obispos) y
de miembros de su partido.
De incoherencia ha hablado también
el Foro de la Familia, que considera que la boda ha sido "un acto
político de apoyo a una ley que el Partido Popular ha
rechazado y que considera inconstitucional".
El director gerente de esta
asociación Rafael Lozano, quien cree que existe un rechazo
por parte de la sociedad española hacia esta ley, se
mostró convencido de que en un futuro "el sentido
común y la legalidad volverán a imponerse",
mostrándose confiado en que finalmente, esta ley
"será derogada por la presión social y por el apoyo
del PP".
Respuesta del Alcalde
En declaraciones a Radio Nacional,
Gallardón recordó ayer que comparte la opinión
de su partido sobre el matrimonio homosexual, pero insistió
en que la Ley debe ser respetada: "Un alcalde no puede no cumplir
la ley", dijo Gallardón.
Lo cierto es que minutos antes de entrar a
la Casa de la Panadería, los orgullosos novios habían
elogiado la figura de Ruiz-Gallardón, que "siempre" ha
estado apoyando la causa gay, y se acordaron de las personas que en
España aún sufren por mostrar su homosexualidad. |