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20minutos.esEuropa
Press. 27.06.2006
- Son dos militares de la base de
Morón.
- La Ley les ampara ante posibles
represalias laborales.
Dos militares homosexuales del Ejercito
del Aire, destinados en la Base Aérea de Morón de la
Frontera (Sevilla), se casarán el próximo mes de
septiembre en el Ayuntamiento de la capital hispalense, en la que
será la primera boda gay en el Ejército
español.
El alcalde de Sevilla, el socialista
Alfredo Sánchez Monteseirín, oficiará la boda,
a la que también está invitado el secretario de
Movimientos Sociales y Relaciones con las ONG del PSOE, Pedro
Zerolo, que en los últimos meses ha asesorado a la
pareja.
Alberto, natural de Sevilla,
conoció a su novio en 2002 en Madrid, y tras distintos
destinos, en la actualidad trabajan "puerta con puerta" en las
instalaciones militares de Morón.
"Firmes" en su decisión
Ambos son conscientes de la
repercusión que tendrá la noticia, pero no les
importa que "militares de la vieja escuela se echen las manos a la
cabeza".
"Sabemos que estamos en el Ejercito y que
es complicado, porque no soy jardinero sino militar, y sé
que habrá superiores que me harán la vida imposible,
que ya lo están haciendo", indicó Alberto.
De hecho, el soldado sevillano
relató que remitieron una carta a la Presidencia del
Gobierno para conocer las posibles repercusiones de la boda, pero
la contestación les dejó tranquilos.
"Nos preocupaba qué podría
ocurrir o si nos podrían, por ejemplo, cambiar de destino
por casarnos, pero nos respondieron que, según la Ley, no
pasa nada, como si fuéramos astronautas", bromeó
Alberto.
A la boda también asistirán
unos 40 compañeros militares, aunque son conscientes de que
en la base aérea hay a quien no le ha gustado la
noticia.
Ni las amenazas ni los comentarios "casi
homófobos" de algunos superiores que trabajan a diario con
ellos les ha hecho cambiar de idea. "A nadie le importa con
quién me case; yo voy todos los días a trabajar y
cumplo con mi profesión", subrayó Alberto.
Polémica hasta por el traje
En la ceremonia no vestirán el
uniforme militar, ni comprarán tampoco el traje de gran gala
del Ejército del Aire, que cuesta unos 300 euros, pero no
porque les hayan forzardo a rechazar la idea, aunque lo hayan
hecho.
"Me advirtieron de que tuviera cuidado si
me casaba vestido de militar, pero no sé por qué; si
vengo de una familia de militares, donde todos se casan de militar,
por qué yo no", se preguntó. A pesar de todo,
decidieron, por estética, que ese no era el traje que les
apetecía lucir.
El militar habló del interés
de revistas y programas de televisión, "incluso con
generosas ofertas económicas", para anunciar la boda, pero
la pareja rechaza generar un negocio con su enlace, por respeto a
sus familias. |